Pedir presupuesto sin tener la documentación lista es la razón más común de que un proceso que podría cerrarse en un día se alargue una semana. Repasamos qué suelen pedir aseguradoras y mediadores, y por qué cada documento importa realmente para tu prima, no solo como trámite.
Identificación y actividad: lo que pide prácticamente cualquier aseguradora
- DNI o NIE del titular de la actividad.
- Modelo censal de alta (036 o 037), que acredita ante Hacienda tu actividad económica y el epígrafe del IAE.
- Certificado de alta en RETA (o equivalente de Seguridad Social).
- Descripción detallada de tu actividad: qué servicios prestas, a qué tipo de clientes, con qué alcance geográfico.
Este último punto no siempre se pide como documento formal, pero es el que más pesa: cuanto más precisa sea tu descripción de actividad, mejor ajusta la aseguradora tanto el precio como las exclusiones a tu caso real. Una descripción vaga suele traducirse en más exclusiones «por precaución», por ejemplo, si describes tu actividad como «consultoría» sin especificar que incluye asesoramiento financiero, es posible que ese ámbito concreto quede fuera de cobertura sin que te des cuenta hasta que sea tarde.
Documentación económica
Para ajustar la prima a tu volumen de negocio:
- Facturación aproximada del último año (o de los últimos ejercicios, si llevas tiempo ejerciendo).
- Si acabas de darte de alta, una estimación de facturación prevista para el primer año.
- Para capitales asegurados elevados, algunas aseguradoras piden el modelo 130 o 131 como justificante adicional.
Un matiz que muchos autónomos no esperan: si tu facturación real supera de forma significativa la que declaraste al contratar, algunas pólizas incluyen una cláusula de «ajuste de prima» en la renovación, e incluso pueden aplicar una regla proporcional en caso de siniestro si se demuestra que la facturación declarada era claramente inferior a la real. Por eso conviene declarar una estimación realista, no la cifra más baja posible para ahorrar en la prima inicial.
Si vienes de otra aseguradora: historial de siniestralidad
- Certificado de siniestralidad de tu aseguradora anterior, indicando si has tenido reclamaciones en los últimos años.
- Si las hubo, un breve resumen de las circunstancias, puede influir en precio o condiciones de la nueva póliza.
Si nunca has tenido seguro antes, el trámite se simplifica: solo firmas una declaración responsable confirmando que no tienes constancia de ningún hecho que pueda derivar en una reclamación futura. Esta declaración no es un mero formalismo: si posteriormente se demuestra que ya conocías un hecho susceptible de generar reclamación en el momento de firmarla, la aseguradora puede alegar que hubo ocultación de información y rechazar la cobertura de ese siniestro concreto.
Documentación adicional si tu profesión está regulada
- Colegiación profesional, si tu actividad la exige (abogados, médicos, arquitectos, psicólogos…), algunas aseguradoras tienen convenios específicos con colegios que mejoran las condiciones, a veces con descuentos de entre el 10% y el 20% sobre la prima estándar del mercado.
- Titulación o certificación profesional, cuando la aseguradora necesita confirmar tu cualificación.
- Memoria de actividad o proyectos representativos, en perfiles de mayor riesgo o capital elevado (arquitectura, ingeniería, consultoría estratégica).
Si cambias de aseguradora
- Copia de tu póliza actual, con las condiciones particulares (capital asegurado, fecha de inicio).
- Certificado de la fecha de retroactividad de tu póliza anterior, para que la nueva aseguradora la iguale y no quede ningún hueco de cobertura entre una y otra.
Este último dato es crítico: sin él, puedes quedarte sin protección frente a errores cometidos durante la vigencia de tu póliza anterior. Lo explicamos en detalle en retroactividad en el seguro de RC. Un consejo práctico: solicita este certificado a tu aseguradora anterior con margen, porque algunas compañías tardan varios días laborables en emitirlo, y ese retraso puede alargar innecesariamente el cambio de compañía si tienes prisa.
Si no tienes toda la documentación ahora mismo
No es un obstáculo real. La mayoría de aseguradoras dejan iniciar el proceso con la información básica y completar después justificantes que tardan unos días, como el certificado de siniestralidad. Lo que sí puede costarte caro es ocultar o falsear cualquier dato sobre tu actividad o historial: una declaración incorrecta puede llevar a que la aseguradora rechace la cobertura de un siniestro justo cuando más la necesites.
Reunir esta documentación antes de pedir presupuestos, en vez de ir buscándola sobre la marcha, no solo agiliza el proceso también te permite comparar ofertas de forma justa, porque todas las aseguradoras estarán valorando exactamente los mismos datos.
Antes de empezar, puede interesarte también revisar los errores más comunes al contratar RC profesional, para no repetir los fallos que más suelen costar caro a otros autónomos.
Este artículo tiene carácter informativo; la documentación exacta puede variar según aseguradora y actividad. Confirma los requisitos concretos con la compañía o mediador elegido.