Un cliente se resbala con el suelo recién fregado de tu tienda y se lesiona. ¿Quién responde? No es tu seguro de RC profesional, tú no has cometido ningún error técnico, sino la responsabilidad civil de explotación, una de las coberturas más importantes para cualquier negocio con atención al público, y también una de las que más se malinterpreta.
Qué es exactamente la RC de explotación
Cubre los daños que tu actividad puede causar a terceros como consecuencia del propio funcionamiento de tu negocio, es decir, por las circunstancias físicas, materiales o de organización de tu actividad, no por un error en el servicio profesional que prestas (eso lo cubre la RC profesional, una cobertura distinta).
Dicho de forma sencilla: cubre los accidentes que le pueden ocurrir a un cliente, proveedor o visitante mientras está en tu negocio o en contacto con tu actividad, sin que exista necesariamente un fallo técnico o intelectual por tu parte, sino simplemente una circunstancia del entorno de trabajo.
Ejemplos reales de lo que cubre
- Un cliente se resbala con el suelo mojado tras la limpieza de tu local y sufre una caída con lesiones, el escenario del inicio de este artículo.
- Un objeto cae de una estantería mal asegurada y golpea a un cliente que está mirando el escaparate.
- Un proveedor sufre un accidente al realizar una entrega en tus instalaciones, tropezando con un cable mal colocado, por ejemplo.
- Un cliente se corta con un elemento en mal estado del mobiliario de tu local.
- Un incendio originado en tu negocio se propaga y causa daños al local vecino.
- Un objeto expuesto en tu escaparate cae a la vía pública y causa daños a un viandante o a un vehículo.
En todos estos casos, el denominador común es que el daño no proviene de la calidad de tu trabajo o de un consejo mal dado, sino de una circunstancia física del entorno donde desarrollas tu actividad.
Por qué es distinta de la RC profesional
Merece la pena verlo con ejemplos aplicados a un negocio con local: si un fisioterapeuta aplica mal una técnica y empeora la lesión de un paciente, eso es un error profesional, cubierto por la RC profesional. Si ese mismo paciente se resbala al entrar a la consulta porque el suelo estaba mojado, eso es un accidente del entorno, cubierto por la RC de explotación.
Muchos autónomos con local necesitan ambas coberturas de forma simultánea, ya que protegen frente a riesgos completamente distintos que pueden materializarse en el mismo negocio.
Qué queda normalmente fuera de esta cobertura
- Daños derivados de un error en el servicio profesional prestado, que corresponden a la RC profesional, no a la de explotación.
- Daños causados de forma dolosa o intencionada por el propio negocio o sus empleados.
- Accidentes laborales de tus propios empleados, que se cubren mediante otras vías (Seguridad Social, mutua, y en su caso, un seguro de RC patronal específico).
- Daños derivados de un incumplimiento normativo grave y conocido (si tenías constancia de un peligro evidente y no lo corregiste, por ejemplo), que algunas pólizas pueden excluir o tratar de forma distinta.
Es especialmente importante si recibes público en tu local
Cuanto mayor sea la afluencia de personas a tu negocio, mayor es la probabilidad estadística de que ocurra algún tipo de accidente relacionado con el entorno físico, por cuidadoso que seas. Negocios como tiendas, peluquerías, restaurantes, academias o consultas médicas y de terapias tienen, por su propia naturaleza, un contacto constante con público, lo que hace que esta cobertura sea prácticamente imprescindible, más allá de si existe o no una obligación legal específica en tu sector.
Y si trabajo sin local ni visitas de clientes
Si tu actividad es completamente online o no recibes visitas de clientes en ningún espacio físico bajo tu responsabilidad, el riesgo cubierto por la RC de explotación es mucho menor, aunque no desaparece del todo: si te desplazas a eventos, ferias o reuniones puntuales, podrías seguir necesitando una cobertura básica para esos momentos concretos. En estos casos, conviene valorar con tu aseguradora si te compensa más una póliza específica solo para esos eventos puntuales, o una ampliación reducida dentro de tu seguro de RC profesional.
Cómo se calcula el capital asegurado
De forma similar a como se calcula el capital de RC profesional, el capital asegurado en la RC de explotación debería ajustarse al volumen de público que recibe tu negocio habitualmente, al tipo de instalaciones (un taller con maquinaria pesada tiene un riesgo distinto a una tienda de ropa), y a la gravedad potencial de los accidentes más probables en tu actividad concreta (no es lo mismo el riesgo de una papelería que el de un gimnasio o una piscina).
Como referencia general, muchas pólizas de negocio incluyen esta cobertura con capitales que van desde los 150.000€ hasta varios cientos de miles de euros, aunque conviene ajustarlo siempre a tu situación real en lugar de guiarte solo por la cifra que ofrezca la aseguradora por defecto.
La responsabilidad civil de explotación es una de las coberturas más importantes, y a la vez más pasadas por alto, para cualquier negocio con atención al público: protege frente a accidentes del entorno físico de tu actividad, independientemente de que exista o no un error profesional de por medio.
Si quieres repasar en profundidad cómo se diferencia de la RC profesional, puedes consultar diferencia entre RC profesional y RC general del negocio.
Este artículo tiene carácter informativo y no sustituye el asesoramiento de un mediador de seguros colegiado, que puede ajustar esta cobertura al riesgo real de tu negocio.